Todo el Sabor de la huasteca deportiva

De ser um pescador en su tierra natal, emergió para ser un ícono mundial del balompié

Por Delfino Matias Flores


Fotografia 1 | Fotografia 2 | Fotografia 3 | Fotografia 4 |

Tamazunchale.- Cuando me enteré que vendría a estas tierras de la prodigiosa huasteca, el internacional ex jugador brasileño Arlindo Dos Santos Cruz, leyenda viviente del futbol mundial quien anotó el primer gol en el Estadio Azteca el 29 de mayo de 1966 y que antes de esta anotación que marcó su vida lograra 5 campeonatos con el Botafogo en Brasil, un campeonato panamericano con la selección de su país y un título más con el América de México; concebí la idea de entrevistar a uno de los extraordinarios jugadores que ha dado para el mundo esta nación sudamericana. Jamás imaginé conocer a un ser humano que desprende grandeza en base a su humildad. Observador de las poses de divos que varios ex jugadores profesionales, tanto nacionales como extranjeros vierten, pensé que sería difícil entablar alguna charla más allá del jugador que fue este personaje oriundo de la ciudad de Ilhéus, conocida también como la capital del cacao o de la Princesita del Sur en el estado de Bahía antigua capital Brasileña. Sin embargo al tenerlo frente a mi, desde su primera expresión pude decir “he aquí el hombre, por su forma filosófica de ver la vida, por la sencillez de sus palabras; pero sobretodo al proyectar las cualidades personales basado en los valores. Reconozco que es no es fácil captar la verdadera personalidad de las personas en tan solo algunas horas de convivir con ellas; pero porque lo, escuché, sentí y abrió su corazón puedo asegurar que Arlindo Dos Santos Cruz es el ejemplo viviente de un triunfador, de alguien que surgió de la nada escalando peldaños hasta conseguir a base de esfuerzo lograr lo que quería, desde luego esa intimidad que tuvo con la pelota lo condujo hasta emerger desde la majestuosidad del Coloso de Santa Úrsula para dejar grabado su nombre con letras de oro en la historia deportiva universal, pero más allá de todo esto es necesario proyectarlo como un estandarte para las nuevas generaciones de futbolistas que buscan alcanzar el sueño dorado del futbol de primera división, por ello imaginé verter sus comentarios y plasmarlos como un legado de enseñanza para quienes desean ser unos triunfadores no tan solo en el balompié sino en la vida.

Instalados en la cabina de noticieros de Radio Reyna XEGI 1160 AM la Gigante del Cuadrante, dimos inicio a la conversación, no puedo dejar de mencionarlo, la emoción recorría mi cuerpo, así que deseando impactar a la audiencia pregunté ¿Qué ha simbolizado para usted esa anotación? Arlindo sereno-aseguró-“quien anotó el primer gol en el estadio Azteca no fue el más picudo, no fue el mejor jugador, éramos 22 jugadores y todos teníamos el deseo de anotar el primer gol, así que al lograr el objetivo, me sentí consentido y un privilegiado de Dios, por ello está anotación simboliza el sello del creador en Arlindo Dos Santos, que fue escogido por él, para ser el primer anotador en el monumental Coloso de Santa Úrsula. Fue en los primeros días de mayo, cuando empecé a gestar ese ansiado gol, al estar conciente que Valdir “Didí” Pereyra íntimo amigo mío y compañero en el Botafogo, logró meter el primer gol en el estadio Maracaná en 1950; entonces yo me propuse realizar esta misma acción, pues había sido sustituto de Didí en el Botafogo, detalle que propició en los siguientes días que al estar en contacto con mi almohada pensará en muchas jugadas para conseguirlo, y empecé a molestar a Diosito para que lo consiguiera, así seguir siendo el sustituto de mi amigo y anotar el gol en el estadio más bonito del mundo, tanto así que el 28 de mayo de 1966 un día antes no pude dormir, solo de la ansiedad que generaban mis intenciones. Recuerdo bien que el presidente de México Gustavo Díaz Ordaz llego tarde el partido y se llevó la rechifla del público que tenía totalmente llenó el graderío, más de 115 mil gentes apoyando al América, el juego programado a las 12 horas inició a las 2 de la tarde, las acciones empezaron, el nervio se sentía en el ambiente pues estábamos siendo atacados por los italianos, Alfredo del Águila, tocó para ‘coco” Gómez, quien pasó para Edivaldo Isidio “Vavá” con esa forma extraordinaria de pasar el balón con toda la ventaja, no le salió bien, me dio el pase un poco atrasado adelante de círculo central, dos jugadores del Torino trataron de interceptarme pasé por los dos, otro que salía a cubrirme le di un toque a la derecha me acomodé y saqué un trallazo, un extraordinario zapatazo que venció al portero italiano, quien no llegó a tiempo o quizá si llegó a tiempo; pero la mano de Dios intervino, esos instantes fueron sublimes e inimaginables, había conseguido algo que anhelé con vehemencia, gracias a la pelota y a este deporte tan hermoso que Dios nos regaló, aunque te diré que de la emoción que sentía no me preocupé por tener algún documental de la anotación, fue hasta 1985 cuando regresé a México que en el programa de Hoy Mismo con Juan Dosal pude verlo por primera vez en Televisión-enfatizó- Dos Santos Cruz.

La charla dio un giro y precisamente se enfocó a lo que es la pelota y el futbol, la pregunta fue ¿Qué tiene el balón que nos cautiva y el futbol que nos mueve? “ah, la pelota es el juguete preferido de la humanidad, el futbol tiene alguna esencia divina que nos hace sentir en plenitud, ambos son un don que proviene de lo alto, yo recuerdo que desde niño me divertía jugando pelota, éramos uno solo, allá en la playa del río de Ilhéus mostraba mis cualidades, yo nunca jugué enojado, el balón hacía que disfrutara de todo lo que me rodeaba, por eso fui muy bueno, a tal grado que los jugadores de más edad cuando yo tenía 12 años le pedían a mi padre que me permitiera jugar con ellos, en los equipos de las categorías mayores. Dios puso el balón en el mundo para los más necesitados, yo soy uno de ellos y gracias a él la vida me ha dado todo, el futbol es una dádiva divina.”

El diálogo se tornó ameno.

Cada expresión de su parte, le dije, me hace crear algunos cuestionamientos interesantes, tan es así que creo, ni un programa extra alcanzaría para lograr toda su historia y los conceptos que tiene de la vida y de este deporte que ama. Entre risas -apuntó- “es verdad, es tan fascinante platicar de esto que cualquier programa sería insuficiente, me sucedió en la Televisora O-Globo de Brasil donde en dos horas no terminé de charlar sobre algo similar, sin embargo se que la gente de estos lugares conocerá a Arlindo no solo como jugador, sino como ser humano.” Entonces le externé platíquenos del niño Arlindo, de sus padres, abuelos de sus hermanos. de su hijo y su mejor amigo Ya en confianza total-ahondó- “mi infancia fue feliz; a pesar de lo difícil que nos trató la vida, de tres hermanos que tuve, solo conocí a Crispiniano uno de los gemelos que tuvo mi madre Maria Esposa Dos Santos, pues Crispín murió de recién nacido y Gilson mi hermano mayor también había muerto, yo fui el más pequeño, mi padre Manuel Dos Santos fue un pescador, por ello los recursos económicos no eran abundantes en casa, fue entonces que por las madrugadas me escapaba a pescar para llevar alimentos a mi familia”-antes de continuar -comentó- eres el primero de los periodistas, que me pregunta de mis abuelos, estoy muy agradecido por eso, conocí a los papás de mi madre, mis abuelos fueron José Quintino y María Porcidonia.”, de repente cambio su semblante y externó. A punto estuvo de recibir una cachetada de su padre “Estoy recordando ahora, como estuve a punto de recibir una cachetada de mi padre, cuando tenía 13 años, lo encaré y le dije que no estudiaría más. Sabio como era me preguntó porque era esa mi desición de no terminar mi primaria, ante lo cual le dije que prefería trabajar para ayudar a la familia, fue en 1953 cuando tomé esta desición.” Mi padre siempre fue muy inteligente a pesar de que no sabía leer y escribir, el no quiso que fuera un pescador como él; pero logré trabajar de zapatero, peluquero, sastre y albañil, oficio que aprendí muy bien, bueno la carpintería también atraves de mi hermano Crispiniano que fue un excelente carpintero, pude aprenderla y así logre conseguir ayudar en casa, siempre me he sentido orgulloso al mencionar que de pescador me convertí en un jugador, todos los trabajos son sagrados, cada persona tiene talento para desempeñar el don que Dios le dio, imagínate sino hubiera albañiles, carpinteros o zapateros o gente en cualquiera de los oficios, ¿que sería de este mundo? lo que más recuerdo de mi padre, es una frase que me dijo y ha quedado grabada para toda la vida, ‘Arlindo empezaste a ser hombre antes de tiempo’, el me lo dijo por las decisiones que tomé y que fueron determinantes en mi vida, aun cuado todavía era un adolescente, prácticamente un niño. Creo que los jugadores brasileños juegan tan bien porque tienen hambre y ganas de sobre salir; además porque toman al deporte como diversión, yo no fui el futbol profesional, él vino a mi y lo aproveché para sacar a mi familia del hoyo en que estaba, aunque no lo vi como un trabajo, nunca fui enojado a un entrenamiento, me divertía en grande con las pelota en los pies, nunca salí a un partido para jugar a un 90 por ciento, sino que lo hice dando todo de mi.”

Los valores inculcados en el hogar fueron fundamentales para que el triunfara en la vida, los consejos de su madre fueron una lámpara a sus pies y cumplió el sueño de regalarles una casa a sus padres

“Mi madre, aquí la llevo, señalando su pecho, sus consejos están en mi mente y puedo platicarles lo grande que fue para mi, ella no pisó una escuela, pero aprendió a leer y escribir, no contenta con eso, enseñó a mi padre, quien aprendió así en casa de su amada María Esposa.” Calla un momento, me mira a los ojos, rememora y dice, “recuerdo muy bien, después de aquella operación en la cabeza que tuve que soportar en los últimos días de 1965, los dos últimos meses de ese año fueron de contrastes, el 19 de noviembre nos coronamos campeones con el América en Ciudad Universitaria, ante Veracruz 2-0, pasé una navidad agradable con los amigos entre quienes estaba Ataulfo Sánchez y José Álvez “Zague”, fue después me empecé a sentir mal, total que el 29 de diciembre me internaron y desperté el primero de enero de 1966, pero ya me habían operado, muchos niños me visitaron, todos los amigos y por supuesto en casa mi madre estuvo pidiendo a Dios por mi, poco después me invitaron a jugar al Cosmos en Estados Unidos de Norte América, donde me ofrecían vacaciones pagadas en mi país y una fuerte suma de dólares depositados en mi cuenta y cuando firmara contrato otro depósito importante de dinero, primero lo consulté con ella, le envié una carta contándole sobre este ofrecimiento, Mi madre me respondió, con palabras que conmovieron mi corazón: Arlindo quiero que pienses, como estuvimos pidiendo para que sanaras y el pueblo de México se entregó contigo, unidos los aficionados de tu equipo pidieron por ti, piensa si es bueno que los traiciones y vayas a otro equipo, debes estar agradecido con la gente que te tendió la mano, no puedes darles la espalda ahora, por eso no me fui al equipo, donde 10 años después llegó Pelé.” Respiró hondo y abundó, “Era verdad, lo que mi madre me decía en su carta, recuerdo que mi sueño, mi finalidad cuando el futbol llegó a mi, fue que el primer dinero que ganara sería para regalarles una casa a mis padres, siempre viví en casa propia, pero cuando fui al Botafogo, tuve que emigrar a Río de Janeiro y mis padres fueron conmigo para cuidarme, yo rentaba allí, pero la casa fue puesta en venta, por ello, busqué a la gente de la Federación Brasileña para solicitarles un préstamo para comprar esa casa; pero ellos me lo negaron, el vicepresidente me dijo que había jugadores que pagaban por jugar en la selección y yo, la primera vez que era seleccionado ya quería cobrar, yo les dije ¡no! yo voy a regresar el dinero, ni así me apoyaron, entonces una vez más la mano de Dios me tocó y apareció el América en mi vida, me invitaron a jugar al futbol mexicano cuando llegaron los directivos del equipo, iban por Valdir “Didí” Pereyra, pero no coincidieron, luego platicaron conmigo; pero yo tampoco estaba interesado en venir a México, estaba bien con mi país, con mi familia no se diga que siempre me apoyaron, pues mi meta era el mundial de Inglaterra 1966, para el cual ya estaba seleccionado, nadie quería en Brasil que saliera de allí, decían que con Arlindo y Pelé el mundial de 1966 estaba asegurado y la copa se quedaría en Brasil permanentemente, pues se había ganado en Suecia 1958 y Chile 1962; a fin de cuentas lograron convencerme, por la situación financiera que pasaba, tomé la desición de no ser mundialista y venir al América de México, así llegue para este gran club mexicano, a este país maravilloso, que me ha dado todo, así pude cumplir otro de mis sueños, comprar esa casa para mis padres, la cual todavía conservó y que será para mis sobrinos nietos, de la familia de mi hermano Crispiniano, quien fue como un padre para mi, además me dejó la más grande herencia que pudo haberme dado, una familia, pues yo no tengo hijos-enfatizó-

La imagen de su hijo Sergio Roberto, hizo que se cimbrara, México me dio lo que Brasil me quitó, aseguró.

De pronto el silencio sepulcral apareció, el tiempo se detuvo algunos instantes, al momento Arlindo, esta figura del futbol mundial, atraves de su mente pudo regresar la película del tiempo, donde apareció la imagen de su hijo Sergio Roberto Cruz Carballo, consternado-apuntó- México me dio lo que mi país me quitó, cuando jugaba para el Pachuca, alcancé el más grande trofeo que habría llegado a mi vida, pues después de ser un triunfador y levantado muchas copas, un 18 de septiembre de 1968 mi esposa Marli Carballo me regaló un hijo, ese día fue el más extraordinario en mi vida, con él regresamos a mi país en 1970, cual codiciado trofeo, fueron días de gran felicidad, que duró hasta el 13 de mayo de 1977, cuando Brasil me lo arrancó de mis manos, al ser atropellado murió, pero solo Dios sabe porque hace las cosas, yo estoy agradecido con el creador y con la Virgencita de Guadalupe, se que mi hijo ahora me está escuchando, está aquí, también disfrutaba del futbol, le encantaba.” Con una firmeza que impresiona-recalcó-“mi hijo murió a los 8 años, pero su muerte me enseñó a vivir, yo aprendí mucho a vivir, gracias al creador soy un hombre feliz, mis sueños fueron cumplidos, aun platico con mi hijo y a pesar de los golpes que me dio la vida estoy agradecido con el futbol.”

Su sueño más grande no fue haber anotado el primer gol en el estadio Azteca, tampoco un título de futbol, sino el de Contador Público, carrera que logró terminar

Relajándose un poco y motivado de ver el gol en la pantalla de la computadora de la cabina radiofónica-aclaró- “mi sueño mas grande no fue haber anotado el gol en el estadio Azteca, aunque lo busque con intensidad, tampoco fueron los títulos que logré con mis equipos, en todas las categorías tengo campeonatos, sino el título de Contador Público, carrera que pude concluir gracias a un beca que me dio el Botafogo, ese es el más grande título que tengo, porque los otros títulos que gane los logré con una primaria no terminada, en cambio el ser un profesionista me costo mucho trabajo, el futbol yo nací con él, si usted me pregunta cuando comencé a jugar futbol yo puedo responderle, desde que empecé a caminar, ese es un don que Dios me dio y no me costó ningún centavo ser futbolista.”

Edmundo Santana ‘sorrindo’ fue su mejor amigo de la infancia

Con esa chispa especial, ese don de gente, al dar a conocer sus vivencias, sin sentirse un ser dotado especialmente, Arlindo continuó charlando al mismo tiempo que de su sonrisa emanaba esa personalidad sencillamente arrolladora, luego de hablar de sus logros-señaló-“mi tierra, mi gente nunca fue olvidada por mi, pues aun cuando viaje lejos de ella, siempre recordé y disfruté al añorar mi infancia, revivir esos juegos en la arena con una pelota, rodeado de amigos fue algo fascinante que nuca olvidaré, por ello la imagen de Edmundo Santana siempre fue conmigo, ‘sorrindo’ es mi mejor amigo, pues aun vive, con el compartí los más gratos momentos, puedo contarles una historia” -dijo a modo de susurro-recuerdo que un día mi mamá y la suya se pelearon y nos prohibieron salir juntos; sin embargo, el salía de su casa y yo de la mía; pero al dar la vuelta a la calle ya estábamos juntos para seguir compartiendo nuestra amistad que siempre ha sido verdadera, aunque el tuvo la desgracia de perder una pierna en un accidente aun tiene a su madre que se llama Flor Estela y tiene ahora 92 años-mencionó- El tiempo en la radio se estaba diluyendo, Dos Santos Cruz, solicitó entre risas, si continuamos una hora más, yo estaría encantado, ¡no! Solo es una broma-exclamó- ya tengo que ir a presentarme con la afición y ello también es motivamente.” Entonces la solicitud fue, hablemos de tres cosas, por un lado platíquenos de Valdir “Didí” Pereyra, díganos, quien ha sido mejor Edson Arantes Do Nacimento “Pelé” o Diego Armando Maradona, y envié un mensaje a todos los niños y jóvenes que están escuchándolo. “dos preguntas obligadas, donde me presento”-apuntó- “futbolísticamente hablando “Didí” fue un extraordinario jugador que traía la pelota como integrada a su cuerpo, tenía amistad e intimidad con este juguete, eran una sola persona, él comandaba un partido de futbol, el equipo jugaba como el quería, el Botafogo y la selección brasileña jugaban como el quería, llevaba al equipo donde el deseaba llevarlo, los atacantes, medio campistas y defensores dependieron de él, doy gracias a Dios que esa admiración que sentí por mi amigo me llevó a no depender de un sistema en mis equipos, todos los esquemas dependieron de mí.”-continuó- “para hablar de Pelé me pongo de pie, el tenía todo lo que nosotros no tuvimos, el profesionalismo, compañerismo, el cabeceo, dribling, la disciplina, el ser un jugador completo, mientras que de ‘Didí’ o ‘Garrincha’ eran indisciplinados, Garrincha llegaba tarde a los partidos, en pleno Maracaná llegaba cinco minutos antes al juego, entraba para jugar y era el mejor jugador, en cambio Pelé era el primero en llegar al entrenamiento y el último en salir, todo un profesional, que además sabía ser amigo. Por ello es incomparable con Maradona, entre Diego y Pelé hay mucha distancia, incluso Di Stefano, Valdir Pereyra, Garrincha, Johan Cruyf y otros más fueron mejores que Maradona-aseguró Arlindo- Para finalizar dejó un excelente mensaje, “mira Delfino a mi me gusta dejar un mensaje pero a los padres, a los papas, que dejen a sus hijos vivir como niños, hasta llegar a la pubertad es cuando se cambia, el niño tiene que ser niño, hacer travesuras para vivir como niño, no quieran poner a sus hijos a que sean futbolistas o lo que ellos quisieron ser porque están violentando su niñez, déjenlos vivir su niñez como viví yo la mía-exclamó-“cuando lleguen a la adolescencia sigan inculcando los valores, enséñenlos a ser compañeros y amigos, que no hagan daño a nadie, a no buscar su beneficio propio, a no ser egoístas-concluyó- Hoy puedo decirles que la charla con Arlindo fue un disfrute en este hermoso trabajo de informar, estoy seguro que al leer esta entrevista se darán cuenta que la grandeza del ser humano está en su humildad, así como aquel hombre del calvario escogió a sus discípulos del vulgo y a varios de ellos de pescadores los llevó a ser eminentes y letrados, Con Arlindo Dos Santos Cruz casi fue lo mismo, de pescador, albañil y carpintero llegó a ser un ícono mundial del futbol ¡bendito deporte! (Delfino Matías Flores)

Arlindo Dos Santos, anotador del primer gol en el Estadio Azteca, el 29 de mayo de 1966, estuvo en Tamazunchale.

Delfino Matías Flores logró una extraordinaria entrevista con Arlindo Dos Santos, ex seleccionado brasileño.

Dora ‘chenguita’ Mar al lado de Arlindo Dos Santos, el dijo que ella era una destacada jugadora.

Francisco ‘Mahoma’ Sánchez destacado jugador Axtlense con Arlindo Dos Santos.

Todo el Sabor de la huasteca deportiva
Todo el Sabor de la huasteca deportiva

Todo el Sabor de la huasteca deportiva

Calle Prolongación Margarita Maza de Juarez #14 Barrio San Miguel

TELEFONOS 483 36 20643

© Derechos Reservados 2009, explosiondeportiva.com.mx Todos los Derechos Reservados.